La buena educación.exe


Me borró. ¿Lo podés creer? Ya está, lo borro y que se mate. Porque si borrás a alguien de tu Facebook es como matarlo en vida, hacerle un corte de manga, darle el piante o echarlo a la calle con los perros. Es como decirle “no estás más invitado a saber de mi vida”… O no.

Para todas aquellas personas que siempre pensaron que en Internet no hay reglas de convivencia, privacidad o respeto: sepan que se equivocan gravemente. Como en toda sociedad, en el mundo cibernético hay reglas básicas y tácitas que deben contemplarse sin falta, y no las enseñan las madres.

Hay cosas, como contestar un mail, que no pueden esperar: después de un mes (que es casi como una eternidad) es ser un colgado y no da. También está el famoso “mutis por el msn”, en el cual uno de los interlocutores decide ignorar al otro adrede, o tardar unos 15 minutos en dar una respuesta tan simple como “ok” o “jaja”.

Ese lapso de tiempo deliberadamente prolongado puede significar un sinfín de cosas, desde que el usuario se está “haciendo el interesante” hasta que el pobre infeliz tenía que ir al baño. Pero nunca lo sabremos a menos de que tengamos una camarita web conectada y monitoreando al receptor del mensaje.

Quizás las personas que son analógicas, por decirlo de algún modo, no entiendan a fondo lo que implica que una persona borre de su red social a otra, pero funciona casi como pasar la libreta de teléfonos de un año a otro. Ofenderse o preocuparse está a la orden del día: he ahí la paranoia del siglo XXI.

Para preguntas como “¿Por qué me borró?” o “¿Por qué no me ‘aceptó como amigo’?” sólo hay una respuesta: porque no se le dio la gana.Apesta que te hayan dejado afuera del club, pero pensándolo bien, ¿realmente querías estar ahí dentro?

Puede que sí y que te moleste que te hayan negado la membresía, pero bueno, tampoco es el fin del mundo (real al menos). Preocupáte seriamente cuando te encuentres cara a cara con esa persona y compruebes que se pudrió la onda.

Yo soy de las personas que piensan “en analógico” en ciertos casos. Por ejemplo, las discusiones, las disculpas y las emociones se expresan cara a cara. No da por MSN. O sea, a los 12 años podía estar bien para vencer la timidez, pero después de cierta edad… mejor puentear la PC y tomar un café en la esquina.

Hay otros hábitos que tienen que ver con la educación, como saludar en la sala de chat A veces, una persona entiende que al abrir una sesión de MSN tiene que saludar a los usuarios como si entrara a una casa. No merece la pena ofenderse si eso no ocurre o aplicar la lógica “no le voy a hablar hasta que me hable” porque, de hecho, es poco lógico.

Cuando alguien entra a una casa saluda, pero también lo saludan. Y cuando un usuario entra en MSN y tiene ganas de hablar con alguien, lo hace y listo. Obviamente se dan casos en los que la historia entre dos personas trasciende las barreras de Internet y entonces la subjetividad deja lugares grises que se prestan a confusiones que terminan en un “¿Por qué no me hablaste y listo?”, pero eso rara vez pasa.

En definitiva, las cuestiones humanas sobrepasan, inundan y ¿viralizan? las cibernéticas y lo que realmente importa es que nadie quiere ser borrado de una comunidad virtual porque les recuerda que también podrían ser borrados de la real.

1 comentario:

Ariel Cabral dijo...

Claro. Es como escribir sobre lo que no se habla, o una forna de tirarle palo "a todos esos putos que se hacen los importantes"