La grabación que la CNN tiene reservada para el fin del mundo

Hace 34 años, el magnate de los medios Ted Turner lanzó el primer canal de cable sólo de noticias que a lo largo del tiempo se expandiría por todo el mundo y pasaría a ser la cadena CNN.

Este muy visionario señor anunció que su flamante señal emitiría noticias las 24 horas del día, hasta el día que el mundo termine. De hecho, lo primero que se emitió por la pantalla de CNN fue el himno de los Estados Unidos y ya en ese entonces el viejo Ted tenía listo el broche de oro para su proyecto.

Según el sitio Jalopnik, Turner hizo editar un video que sería emitido durante el Apocalipsis nuclear, un corto que sería ofrecido al público por el último humano antes de que se convierta en zombie, o sea raptado por alienígenas, o algo.

En la grabación, que dura apenas un minuto, se puede ver una banda militar interpretando el himno religioso "Más cerca oh, Dios, de tí" y está clasificada muy apropiadamente como "Video de Turner para el Fin del Mundo", con todo ese sentimiento "In God we trust" que tienen los estadounidenses como lema nacional oficial.

¿Tan deseoso está el empresario de que llegue la segunda venida, y que los ángeles busquen a los justos y los pecadores nos vayamos por la puerta chica, mientras el rating está por las nubes porque, claro, qué morbo mejor que ver por televisión cómo todo se va al diablo?

Obviamente no se puede especular sobre las creencias religiosas de Turner, pero una cosa es segura: la CNN es la única cadena de noticias del mundo que ya tiene listo "el tape" para cuando todo estalle, y es un himno solemne y conmovedor, como si fuese la última canción a bordo del Titanic.

Eso. Empiecen a pensar sumarios, productores de televisión.

Mafaldachan 3.0

Tengo un Instagram que me aburrió, un Twitter donde leo y faveo más de lo que escribo, un Facebook que uso como una carpeta donde guardo los recortes de diario (o sea, links) que me interesa leer y comentar con otras personas, un Pinterest que nunca aprendí a usar (y que por lo tanto abandoné a la segunda sesión) y un LinkedIn que me resulta demasiado ajeno para considerarlo propio.

Mi aventura 2.0 empezó en Fotolog, creo que en 2004 o 2003, y después abrí un perfil en la fallida red social Hi5. Jamás me interesó tener Flickr (no tomo tantas fotos ni soy buena en eso) y mi primer página en FB (circa 2008) tenía el nombre de mi blog. Tengo otros dos blogs, pero están cerrados al público, y aunque no lo estuviesen, eso no sería garantía de que no borre lo que publico.

A veces borro lo que publico. No me desdigo, sólo me rescato. Tengo un canal de YouTube y todavía nunca bajé nada de ahí. Ya no uso Hotmail, pero mantengo las direcciones porque no me queda otra. Sí me deshice de la de Yahoo!; Geocities nunca tuve, no soy tan vieja, a pesar de que sé cómo se escucha un módem de dial up (porque sé que es una conexión dial up).

Todavía me estoy preguntando qué sería de mi vida si hubiese empezado mi blog en Wordpress. Tengo un Tumblr que también abandoné, y eso que me gustaba lo sencillo que era postear en un solo sitio varios tipos de contenidos, así que calculo que no soy muy constante en ninguna red social o plataforma online.

Entro a algunos servicios, como Spotify o Storify, porque se accede a través de las redes sociales que manejo a diario. Creo que me estoy volviendo reacia a mover los hilos infinitos de las marañas virtuales. EDIT: Ni siquiera me acordaba de tener Google+.

La flor del olmo

"No le pidas peras al olmo", te dicen siempre que quieras torcer la naturaleza de las cosas. Y aplica para varios ámbitos, incluido el social.

Pero ojo, que siempre queda la posibilidad de pedirle al olmo lo que es propio de su naturaleza: una florcita rojiza que crece en ramilletes.

Quizás si empezáramos a pedirle a las cosas -y a las personas- aquello que sí pueden dar nos libraríamos de la frustración de no recibir peras.

La culpa, si es que hace falta encontrar a un responsable, la tiene el que tuerce la naturaleza de las cosas para saciar su deseo de que lo que es de un modo sea de otro.

Pará, Parménides. Sí, yo paro, pero a veces esperar de algo o alguien lo que no va a llegar lastima más que sufrir una pérdida o afrontar una desgracia.

Así que esta es la flor y el fruto del Olmo, lo único que el dichoso y maltratado árbol puede dar.



Nada de peras.

To burn your bridges

To become an island in the middle of a quiet bay, surrounded by soft waves, kissed by the sea breeze and wearing the sun like a crown.

To cast your shadow the way an ancient tree would, with no apologies and no other explanation than the fact that you are meant to grow strong and tall.

To transform yourself in the most celebrated accomplishment of an artist, of you as an artist. A masterpiece that is too unique to imitate successfully.

To save your last breath until the next morning, each and every night, isolated from the pack, yet determined to succeed or fail on your own terms.

To burn your bridges,
You need a plan.

Pasos en la escalera





Vivo en un quinto piso contrafrente. La vecina de enfrente es mi Doppelgänger, mi gemela: una morocha joven, profesional, que vive sola pero tiene pareja, que a diferencia de mí tiene una perra en vez de una gata, y que se casa en diciembre (otra diferencia).

Hoy fue la despedida de soltera de Natalia, mi vecina de piso. Su madre, cuyo nombre no conozco pero su voz es inconfundible por lo nasal, aguda y punzante, llegó al edificio alrededor de las 22:30, al mismo tiempo que C, que venía a comer conmigo.

Me encontré con la madre de Natalia en las escaleras, con la mascota de su hija a upa como un bebé. El ascensor se descompuso de nuevo. Momentos después escuchamos con C cuando salía la novia acompañada de sus cortesanas. Noche ideal para romper todo, pensé, con la brisa húmeda y cálida de tu lado.

La mujer no salió, claro. Pero pocos minutos después de la 1 de la madrugada cuando C ya se había ido y yo me disponía a cerrar todo, escucho la puerta que se abre, percibo que la luz del hall estaba prendida, escucho los tacones sobre el piso y la puerta de las escaleras que se abre y se cierra.

Me asomé, claro, como la vecina chismosa que soy. Esta vez no me dio el cuero para salir a hacer inspecciones de rellanos. ¿Qué iba a decirle? ¿Algo como: "Mire, estas no son horas para merodear por los espacios comunes de la casa"? De todos modos escuché cómo los pasos se perdían arriba.

La mujer, la señora, la madre de mi vecina. Subió las escaleras de nuevo. Y eso me llama la atención porque, entre otras cosas, no sabía que  era amiga de los vecinos de arriba, pero sí me cosnta que es amiga del portero, a quien escuché una vez llamarle "papi".

Bueno, de acuerdo. Esto puede ser pura especulación producto de la cerveza, pero... ¿La señora bajó las escaleras y salió a la calle? ¿O subió al último piso para encontrarse con el portero?

Estamos hablando de un encargado de edificio que mágicamente estuvo al tiro 2 am cuando se rompió la bomba de los tanques de agua, pero que no vive en la casa.