¿Cuánto pesan los recuerdos, las herencias familiares, los nombres, los cuentos? Amén del bagaje cultural que cada persona recolecta a lo largo de su vida, hay una cuota de información que cada uno trae pre - configurado de fábrica... ¿o no?
A veces es una bendición y otras tiene toda la pinta de ser una maldita mochila que a uno le encajan apenas llega a este mundo y queda insertado en una familia aparentemente "cualquiera" en la cual quizás nunca se encuentre cómodo en toda la vida. Me llama la atención, eso es todo.
También me llama la atención cómo algunos de nosotros somos capaces de soportar las peores cosas con tal de no perder esa conexión sanguínea, aunque se vuelva sanguinaria.
Una traición, la crítica constante, el menosprecio, una diferencia en la ideología o en el pensamiento... todo parece diluirse con el tiempo y los fantasmas que sobreviven son los del desarraigo, no los del rencor (esto lo digo en primera persona, no hablo por terceros).
Hay cosas que no se curan tan fácil, como las peleas, la falta de piedad o el maldito hábito de la crítica punzante y mal intencionada. Esas cosas es mejor dejarlas pasar... de todos modos, abundan en este mundo y no hace falta que hasta la familia de uno incurra en ellas.
Pero lo que uno es tiene que ver con el lugar del mundo y de la vida donde uno nace, entonces, ¿cómo se puede cambiar la configuración? ¿Existe algún tipo de clave maestra para "formatear" a un ser humano?
Si uno creció en una familia violenta o desarticulada, si no existió un buen ejemplo o no hubo padres que fueran atentos con sus hijos... ¿Hay que esperar a tener la familia propia para cambiar la situación o es posible reconectar los cables?
Está en manos de cada uno, en cada generación de cada familia, el volverse honesto, accesible y directo a la hora de hablar sobre el pasado. Cura.
Y si hay algo demasiado duro para perdonar, no hace falta hacérselo pagar al resto, a los que no fueron actores en la tragedia. Es cuestión de dar el tiempo para que la gente sorprenda, ilusione o decepcione, pero por sus propios méritos.
Laura Aceto te aclara: Ella NO es virgen
Basta de hipocresía, digamos las cosas como son: Esa chica que te pareció tan linda, encantadora y agradable, seductora como para guardarla en el cajón de tu mesa de luz junto al Durex y delicada como para presentársela a tu madre... tiene pasado.
Gran error #1: Complejo de Cristóbal Colón
Antes de conocerte, ella salió a la calle, al colegio, al boliche. Se fue de viaje de egresados, veraneó en Gessell... Estuvo con otras personas y seguramente alguna de ellas le hizo sentir mejor que vos en cierto aspecto de la vida. E incluso puede que algún ex siga extrañándola aunque la relación haya terminado definitivamente.
Todas las mujeres tienen pasado, y los hombres también. Pero cuando los celos pueden más, tanto ellas como ellos necesitan pensar que son los primeros colonizadores de las vírgenes sábanas de sus parejas.
Gran error #2: Complejo de policía
Recién se conocen y ya querés saber todo. Es probable que ella mantenga el recuerdo de su mejor amante, o de la mejor revolcada que tuvo en su vida, que no fue con vos. Todavía.
Esto es esencial: el presente te incluye, ¿por qué importa tanto a quién incluyó el pasado? ¿Para qué la averiguación de antecedentes? Las cosas que realmente necesites saber las sabrás a su debido tiempo.
Nadie dice: "Hola, un gusto en conocerte, éste es mi pasaporte para que sepas por donde estuve". En vez, uno se entera de los viajes conforme se dan las conversaciones.
Gran error #3: Complejo de Exorcista
Si ella te gustó por lo atractiva, extrovertida o por su actitud desinhibida (léase, "por ser una loca"), es probable que haya sido así siempre, que sea parte de su naturaleza y que no vaya a cambiar.
Esa boca carnosa, esa sonrisa amplia, el chiste fácil y la coquetería que te atraparon... también atraparon a otros antes que a vos. Y todas esas maravillas que sabe hacer en la cama las aprendió un poco de la Cosmo y otro poco de sus experiencias previas.
Gran error #4: Complejo de Neo
A las mujeres nos cuesta hacer borrón y cuenta nueva. En mis años de terapeuta amateur / pañuelo de mocos de mis congéneres, nunca escuché a una mujer cumplir con el famoso "Se acabó, lo elimino de mi vida". Donde hubo fuego, ampollas quedan.
Es una medida limitada el pedirle a una mujer que elimine al susodicho de sus vidas, porque aunque lo borre del MSN, del celular o del Facebook, él siempre estará en su memoria. Y ahí no hay Neo que pueda colarse en la Matrix para resetarla.
Gran error #5: Complejo de Edipo
Seamos honestos: la madre de más de uno debe ser especialista en el arte de cunnilinguis, y más de un padre debe estar agradecido por ello. Y deben haber experimentado mucho placer en sus vidas, y habrán tenido sexo a rabiar. Por suerte, porque sino no habría humanidad.
Así que no tiene sentido que nos vengamos a hacer los puritanos... Ni los hijos con su complejo de "madre intocable", ni las madres con su discurso de "yo a tu edad..." o "eso no se hace". Cuando se cierra la puerta del dormitorio, cada mujer es una persona más allá de ser la madre, hija o hermana de alguien más.
Saludos,
Laura Aceto
N. de la Blogger. Hay un detalle bastante importante: Un hombre puede no ser el primero, pero sí el mejor o el único que valga la pena recordar. Puede llegar a saberlo todo de una y aún así no irse espantado.
Las personas maduran, es un proceso y un buen compañero para hacerlo tiene un valor inestimable.
Gran error #1: Complejo de Cristóbal Colón
Antes de conocerte, ella salió a la calle, al colegio, al boliche. Se fue de viaje de egresados, veraneó en Gessell... Estuvo con otras personas y seguramente alguna de ellas le hizo sentir mejor que vos en cierto aspecto de la vida. E incluso puede que algún ex siga extrañándola aunque la relación haya terminado definitivamente.
Todas las mujeres tienen pasado, y los hombres también. Pero cuando los celos pueden más, tanto ellas como ellos necesitan pensar que son los primeros colonizadores de las vírgenes sábanas de sus parejas.
Gran error #2: Complejo de policía
Recién se conocen y ya querés saber todo. Es probable que ella mantenga el recuerdo de su mejor amante, o de la mejor revolcada que tuvo en su vida, que no fue con vos. Todavía.
Esto es esencial: el presente te incluye, ¿por qué importa tanto a quién incluyó el pasado? ¿Para qué la averiguación de antecedentes? Las cosas que realmente necesites saber las sabrás a su debido tiempo.
Nadie dice: "Hola, un gusto en conocerte, éste es mi pasaporte para que sepas por donde estuve". En vez, uno se entera de los viajes conforme se dan las conversaciones.
Gran error #3: Complejo de Exorcista
Si ella te gustó por lo atractiva, extrovertida o por su actitud desinhibida (léase, "por ser una loca"), es probable que haya sido así siempre, que sea parte de su naturaleza y que no vaya a cambiar.
Esa boca carnosa, esa sonrisa amplia, el chiste fácil y la coquetería que te atraparon... también atraparon a otros antes que a vos. Y todas esas maravillas que sabe hacer en la cama las aprendió un poco de la Cosmo y otro poco de sus experiencias previas.
Gran error #4: Complejo de Neo
A las mujeres nos cuesta hacer borrón y cuenta nueva. En mis años de terapeuta amateur / pañuelo de mocos de mis congéneres, nunca escuché a una mujer cumplir con el famoso "Se acabó, lo elimino de mi vida". Donde hubo fuego, ampollas quedan.
Es una medida limitada el pedirle a una mujer que elimine al susodicho de sus vidas, porque aunque lo borre del MSN, del celular o del Facebook, él siempre estará en su memoria. Y ahí no hay Neo que pueda colarse en la Matrix para resetarla.
Gran error #5: Complejo de Edipo
Así que no tiene sentido que nos vengamos a hacer los puritanos... Ni los hijos con su complejo de "madre intocable", ni las madres con su discurso de "yo a tu edad..." o "eso no se hace". Cuando se cierra la puerta del dormitorio, cada mujer es una persona más allá de ser la madre, hija o hermana de alguien más.
Saludos,
Laura Aceto
N. de la Blogger. Hay un detalle bastante importante: Un hombre puede no ser el primero, pero sí el mejor o el único que valga la pena recordar. Puede llegar a saberlo todo de una y aún así no irse espantado.
Las personas maduran, es un proceso y un buen compañero para hacerlo tiene un valor inestimable.
El Príncipe Azul no come napolitana, y la princesa no toma coca light!
Mamá Chan tenía razón: Los buenos modales en la mesa sí pueden ganar las negociaciones más delicadas, ya sea una comida de trabajo o una salida romántica, mientras que los malos modales... bueno, hacen lo contrario.
Una vez, madre me contó que, cuando ella era joven, los padres invitaban a los pretendientes, candidatos o "filitos" de sus hijas para conocerlos y saber cuáles eran sus intenciones con "la señorita de la casa". Claro, que también era una buena oportunidad para ver si el muchacho tenía el refinamiento necesario para cumplir con los cánones de la familia.
La prueba determinante era cómo comía el candidato. Si los posibles suegros eran muy selectivos, entonces servirían dos platos como armas letales: sopa y fideos con salsa. El muchacho debía armarse de paciencia, mucha diplomacia y todas esas aburridas lecciones de buenos modales para impresionar a los padres de la chica.
Primer plato: la sopa. No había que tomarla muy rápido ni muy despacio, ni de la escudilla. Mejor usar una cuchara y nada de hacer ruido de succión al ingerirla (eso era una descalificación inmediata).
Segundo Plato: Fideos con salsa. El joven saltamontes requeriría paciencia zen y la precisión del Maestro Miyagui para no mancharse y lograr comer la pasta. Todo sin hacer ruido, ni volteretas con el tenedor. Ni hablar de ayudarse con una cuchara.
Leyendo un poco encontré que, efectivamente, algo de cierto tenía la práctica tan cruel y difundida en los tiempos en los que madre era una señorita casadera.
Quizás ya no existe la cena acartonada donde el chico tenía que impresionar a los padres, pero sí existen algunos platos que es mejor dejar afuera del menú. Esto es, siempre que uno vaya a compartir la mesa con alguien por primera vez, y quiera causar sí o sí una buena impresión.
Ya no hay padres tomando nota, pero sí está la otra persona en frente, mirando la cara de uno... y hasta la hoja de albahaca incrustada entre los dientes de uno. O también está la persona que no puede dejar pasar su dieta ni un sólo día... lo que termina por limitar la experiencia culinaria y la resume a un colchón de verdes con hebras de queso rústico... una ensalada de pasto y queso duro.
Si bien ya no se estila más hacer pasar una examen de modales en la mesa, todavía es altamente recomendable evitar pedirse una pizza napolitana o unas rabas a la provenzal, por lo menos para evitar situaciones difíciles de remontar, ¿me explico? Sino, siempre quedan los ravioles con salsa blanca (recomendación de madre, dicho sea de paso).
Una vez, madre me contó que, cuando ella era joven, los padres invitaban a los pretendientes, candidatos o "filitos" de sus hijas para conocerlos y saber cuáles eran sus intenciones con "la señorita de la casa". Claro, que también era una buena oportunidad para ver si el muchacho tenía el refinamiento necesario para cumplir con los cánones de la familia.
La prueba determinante era cómo comía el candidato. Si los posibles suegros eran muy selectivos, entonces servirían dos platos como armas letales: sopa y fideos con salsa. El muchacho debía armarse de paciencia, mucha diplomacia y todas esas aburridas lecciones de buenos modales para impresionar a los padres de la chica.
Primer plato: la sopa. No había que tomarla muy rápido ni muy despacio, ni de la escudilla. Mejor usar una cuchara y nada de hacer ruido de succión al ingerirla (eso era una descalificación inmediata).
Segundo Plato: Fideos con salsa. El joven saltamontes requeriría paciencia zen y la precisión del Maestro Miyagui para no mancharse y lograr comer la pasta. Todo sin hacer ruido, ni volteretas con el tenedor. Ni hablar de ayudarse con una cuchara.
Leyendo un poco encontré que, efectivamente, algo de cierto tenía la práctica tan cruel y difundida en los tiempos en los que madre era una señorita casadera.
Quizás ya no existe la cena acartonada donde el chico tenía que impresionar a los padres, pero sí existen algunos platos que es mejor dejar afuera del menú. Esto es, siempre que uno vaya a compartir la mesa con alguien por primera vez, y quiera causar sí o sí una buena impresión.
Ya no hay padres tomando nota, pero sí está la otra persona en frente, mirando la cara de uno... y hasta la hoja de albahaca incrustada entre los dientes de uno. O también está la persona que no puede dejar pasar su dieta ni un sólo día... lo que termina por limitar la experiencia culinaria y la resume a un colchón de verdes con hebras de queso rústico... una ensalada de pasto y queso duro.
Si bien ya no se estila más hacer pasar una examen de modales en la mesa, todavía es altamente recomendable evitar pedirse una pizza napolitana o unas rabas a la provenzal, por lo menos para evitar situaciones difíciles de remontar, ¿me explico? Sino, siempre quedan los ravioles con salsa blanca (recomendación de madre, dicho sea de paso).
El show debe continuar
Hace un tiempo vi la película "America's sweethearts", debidamente mal traducida al español como "La pareja del año". La historia tenía como protagonistas a John Cusack y Catherine Zeta - Jones, quienes interpretaban [spoiler alert!] a dos actores que eran pareja, que se pelearon por una infidelidad de ella, y tenían que hacer de cuenta que estaba todo más que bien, pour la gallerie.
En sí, la trama me recordó a un hecho reciente en el mundo de la fauna local... con el perdón de la fauna.
Quise decir, a un acontecimiento reciente en la farándula que supimos conseguir: había una vez una vedette y su boy toy. Ella tiene fama de mala mina, y él de muñeco de torta. Ambos protagonizaban, hasta hoy, una obra de teatro de revista.
[N. de la A., favor de imaginarse lentejuelas, concheros, plumas, espaldares, tacos de 12 centímetros y mucho make up]
Resulta que, puterío nuestro de cada día, el escándalo irrumpió en el show, y eso que nadie le gusta que eso pase, porque están todos ahí por el arte, no por la exposición mediática, eh? [irony alert!].
Tomo aire para enunciar: ella se enteró que él le estuvo mandando mensajes a otra chica del elenco, a "una vedettonga de cuarta que seguro que no pincha ni corta y sólo quiere cámara", seguro.
Entonces sucedió la hecatombe (ay, pero qué horror... qué divertido). Ella lo increpó a él, que se atrincheró en su camarín. A ella le agarró ataque de nervios y tuvieron que llamar a una ambulancia para pichicatearla y quedó tan sedada que no pudo actuar más por el resto de la noche. Él no quiso salir de su vestidor hasta que empezó la obra.
Ah, y "la otra" apareció ante las cámaras al día siguiente para contar "su versión" cual ninfa sorprendida.
¿Siguiente capítulo de la historia? Parejita despedida, y vedettonga en suba mediática, al menos por ahora.
Genial, ése sí que es un show fantástico. Me encanta cuando pasa algo interesante, cuando realmente hacen una buena performance: ella en su papel de mujer ofendida, ultrajada. Él, con el rabo entre las patas y demandándole a "la otra" que borre los mensajes de texto que lo incriminan... Y "la otra", feliz de ir a los programas de chimentos.
Toda una actuación berreta, dado que los rumores existen hace meses y la pareja podría haberlo discutido en su casa, pero hey, nos estaríamos perdiendo el show, y debe continuar...
Sobre todo para que la gente (que obviamente está interesada en el tema) pueda tomar bandos, hacer grupos de Facebook en contra y a favor de él, la defienda a ella, la trate de buchona a "la otra"... Ah, ¿no pasó nada de eso? Mmm... ¿o sea que tan rápido aparecieron los reemplazos para la pareja estelar?
Quizás no era tan interesante después de todo... A ver, a dónde dejé ese libro que me prestaron y que tengo que terminar de leer para devolverlo........
En sí, la trama me recordó a un hecho reciente en el mundo de la fauna local... con el perdón de la fauna.
Quise decir, a un acontecimiento reciente en la farándula que supimos conseguir: había una vez una vedette y su boy toy. Ella tiene fama de mala mina, y él de muñeco de torta. Ambos protagonizaban, hasta hoy, una obra de teatro de revista.
[N. de la A., favor de imaginarse lentejuelas, concheros, plumas, espaldares, tacos de 12 centímetros y mucho make up]
Resulta que, puterío nuestro de cada día, el escándalo irrumpió en el show, y eso que nadie le gusta que eso pase, porque están todos ahí por el arte, no por la exposición mediática, eh? [irony alert!].
Tomo aire para enunciar: ella se enteró que él le estuvo mandando mensajes a otra chica del elenco, a "una vedettonga de cuarta que seguro que no pincha ni corta y sólo quiere cámara", seguro.
Entonces sucedió la hecatombe (ay, pero qué horror... qué divertido). Ella lo increpó a él, que se atrincheró en su camarín. A ella le agarró ataque de nervios y tuvieron que llamar a una ambulancia para pichicatearla y quedó tan sedada que no pudo actuar más por el resto de la noche. Él no quiso salir de su vestidor hasta que empezó la obra.
Ah, y "la otra" apareció ante las cámaras al día siguiente para contar "su versión" cual ninfa sorprendida.
¿Siguiente capítulo de la historia? Parejita despedida, y vedettonga en suba mediática, al menos por ahora.
Genial, ése sí que es un show fantástico. Me encanta cuando pasa algo interesante, cuando realmente hacen una buena performance: ella en su papel de mujer ofendida, ultrajada. Él, con el rabo entre las patas y demandándole a "la otra" que borre los mensajes de texto que lo incriminan... Y "la otra", feliz de ir a los programas de chimentos.
Toda una actuación berreta, dado que los rumores existen hace meses y la pareja podría haberlo discutido en su casa, pero hey, nos estaríamos perdiendo el show, y debe continuar...
Sobre todo para que la gente (que obviamente está interesada en el tema) pueda tomar bandos, hacer grupos de Facebook en contra y a favor de él, la defienda a ella, la trate de buchona a "la otra"... Ah, ¿no pasó nada de eso? Mmm... ¿o sea que tan rápido aparecieron los reemplazos para la pareja estelar?
Quizás no era tan interesante después de todo... A ver, a dónde dejé ese libro que me prestaron y que tengo que terminar de leer para devolverlo........
Memoria
Update! ¿Saben qué? Me había olvidado, pero tampoco encuentro tres CDs: uno de Lou Reed, otro de Fabiana Cantilo y el tercero de Vetamadre. ¿Alguien los vio?
Cero.
Esa es la nota que le pondría a mi capacidad de recordar cosas, horarios y lugares... Mi despiste es tal que nunca sabré a dónde fueron a parar algunos objetos que de hecho me gustaban, pero c'est la vie.
Por ejemplo, en lo que va de 2010 ya perdí: mi mp3, un par de medias, un arito (como para que una se pregunte qué hacer con el otro), las ganas, la inhibición, un kilo de mi peso (según me dijeron), el tiempo...
Muchas cosas, en definitiva. Demasiadas. Sobre todo lamento la pérdida de mi mp3, y de mi tiempo. Me gustaría apretar el botón de "Reset", pero eso no existe en la vida "offline".
Y pensar que lo único que quería era perder el miedo.
Cero.
Esa es la nota que le pondría a mi capacidad de recordar cosas, horarios y lugares... Mi despiste es tal que nunca sabré a dónde fueron a parar algunos objetos que de hecho me gustaban, pero c'est la vie.
Por ejemplo, en lo que va de 2010 ya perdí: mi mp3, un par de medias, un arito (como para que una se pregunte qué hacer con el otro), las ganas, la inhibición, un kilo de mi peso (según me dijeron), el tiempo...
Muchas cosas, en definitiva. Demasiadas. Sobre todo lamento la pérdida de mi mp3, y de mi tiempo. Me gustaría apretar el botón de "Reset", pero eso no existe en la vida "offline".
Y pensar que lo único que quería era perder el miedo.
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