El juego que vino de la URSS para idiotizar al mundo (y nos encanta)

Esto saldra antes del leer mas

Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

De la mano de la firma japonesa Nintendo, que quería lanzar al mercado mundial un dispositivo personal para juegos llamado “Game boy”, Pajitnov comercializó por primera vez su invento, que llegó a tener 75 plataformas diferentes, aunque sólo 59 están disponibles.

En los primeros días se podía jugar con la ayuda de las flechas de direcciones del teclado y el usuario se podía pasar horas acomodando bloquecitos en una estrecha pantalla negra, con una música de fondo y cada vez más rápido.

Hoy en cambio existen versiones en tres dimensiones, a color e incluso con diferentes gráficos, como para innovar un poco. Con soldaditos, con bloquecitos, con pelotas, con lo que sea.

Aún así, la gracia del juego sigue siendo la misma y el apremio de los aficionados por ubicar las piecitas también. Incluso Pajitnov y su socio, Henk Rogers, que hizo la conexión con Nintendo, están pensando en organizar un campeonato internacional de Tetris para el 2011.

¿Quién se anota?

Mientras tanto, a divertirse con las locas versiones del popular juego:
Diablo Tetris (El Tetris de la Edad Media)
Pootris (El Tetris escatológico)
Tetris de campaña (Con soldaditos polacos)
Tetris original (Versión de 1989)
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Jason Mraz - I'm yours

To win some or learn some - our name is our virtue - it's our God forsaken right to be loved, loved, loved...



¡No quiero tener un Facebook!

Fotolog, Blog, ICQ, Msn, IRC, Facebook, Twitter, Sonico, Hi5, Orkut, My Space, You Tube, Second Life, Small World....................


...y la lista sigue sin parar. Lo único que yo digo es: todos están ahí, disponibles para integrarme a la maravillosa comunidad virtual mundial, pero... ¿Y si no tengo ganas de estar "integrada"?


Una compañera me comentó hace un tiempo que ella se había hartado de la red social Facebook. Más precisamente, del puterío que se forma alrededor de la dudosa privacidad que ofrece el formato del sitio (un "chusmerío virtual", como diría una amiga).



Como ella, otra amiga y otro compañero de trabajo cerraron sus cuentas en la comunidad virtual que empezó siendo estrictamente para universitarios y terminó por ser un caldo de cultivo para PNT.


Ellos no le vieron el punto a ventilar todos su agenda de contactos, familiar y sus datos a personas que no son verdaderos "amigos". Error #1 del sitio... bastardear la palabra "Amigo" impunemente.


Sin embargo, yo todavía no puedo desistir del todo de mi cuenta en FB. Y esto no es un descargo propiamente contra el sitio creado por el norteamericano Mark Zuckerberg y fagocitado por Gô.ôgle/Multivac.


Me gusta poder contactar nuevamente personas que no veía hace mucho tiempo, me parece muy práctica la función para compartir fotos... siempre y cuando los álbumes sean "privados" y las pruebas de la jarana del sábado no terminen a la vista de contactos laborales.


Lo que me lleva al siguiente punto de la cuestión: no sólo se bastardeó la palabra "amigo", y se creó un torrente incontrolable de chusmerío, sino que además las comunidades se abrieron a toda clase de contactos, desde compañeros de trabajo, jefes o profesores hasta personas que se conocen aleatoriamente.


A raíz de este fenómeno, tengo que cuidarme de qué foto subo, qué mensaje pongo en el muro de otro usuario o qué hace mi mascota virtual, Gordi Gordon (¿?)


Reconozco que todo esto es difícil de hacer si cada 5 segundos se acualiza mi "mini - feed" para decirme que Fulano eligió a Batistuta como su ídolo argentino en la liga italiana y que Mengana hizo 587 puntos en el Pirat vs. Ninjas y ya es más o menos la capitana del navío (sólo para entendidos... Facebook es sectario).


En el fondo, tengo que reconocer que mi relación con la tecnología, y más específicamente con los sistemas de comunicación "persona a persona" por Internet, es de amor - odio. Amo como une a la gente, pero odio que la acote, limite, o mutile toda posibilidad de interacción "en vivo y en directo".


Y estoy harta de Facebook y su chusmerío.

No malgastes a la gente

Las personas no son objetos que puedan usarse, tirarse, gastarse o cambiarse. Sin embargo, pueden mal gastarse su tiempo, sus sentimientos, su buena voluntad, su inteligencia o lo que tengan para dar -y decidan dar.


Puede ser un jefe no valora a sus empleados, o un hombre que no valora a la mujer que tiene al lado, o quizás una persona no logra ver el valor incalculable de la amistad honesta de quien la acompaña.


Cuando uno no hace mérito suficiente para estar a la altura de las circunstancias (¿lo habré escrito bien?) tiene dos opciones:


a) Se toma una pastilla de "Crecidol Concentrado +" y pone empeño en lo que quiere con la otra persona (los trabajos no se sostienen solos y las parejas, familias y amistades tampoco). De hecho, yo pienso que la gente no cambia: a lo sumo madura, crece.

Advertencia: al elegir ésta opción puede pasar que sea tarde y no sirva de nada... no importa, crecer no está de más y las metidas de pata de hoy son sabiduría para mañana.


b) Te jodés. Así de simple. Ajo y agua. Y de nuevo sirve la advertencia de la opción a).


Claro, las opciones son limitadas y para nada promisorias, pero al menos son realistas, que es mucho más de lo que se consigue en otros casos.


Voy a tomar éste párrafo para escribir sobre mí (para algo es mi Blog, ¿no?) Resulta que estoy aprendiendo a no malgastar a la gente. A no cagarme en sus expectativas, a no fallar en los compromisos, a decir sin más rodeos qué mierda quiero.


No espero lo mismo del resto. La vida es de a uno: Se puede unir a la de otro, pero nunca confundir. No sé qué hará el resto, pero yo estoy determinada a no dar más vueltas y a decir qué quiero, porque si me va a ir para atrás de cualquier manera, al menos así voy a hacer mi "descargo".


Después de todo, cada uno tiene derecho a hacer de su coolo un candelero.


No siento que me exponga de más si digo lo que pienso, y no me voy a morir "si sale mal". Al menos ésta vez voy a saber que dije lo que pensaba y no lo contrario. Matar las contradicciones es matarse un poquito, pero el alma tiene de bueno que se regenera (ésa es otra teoría, pero no la voy a explicar hoy porque voy a sonar como faquin' Osho).



A lo que voy con este post:


Malgastar a la gente es: detectar a una persona con la que se podría construir algo y sistemáticamente bochar todas las posibilidades. Por vagancia, por desencanto, por nervios o miedo, o simplemente por no dar el brazo a torcer (ah, éso es ser estúpido).


Lo peor que le puede pasar a una persona no es que le vaya mal, que lo echen del trabajo o que lo dejen... es que no se haya movido para conseguir lo que quería, o que no haya hecho nada para evitar que todo se cayera.


Kindess is timeless... love is so easy to give... / Anoche me reencontré con un CD que pensé que había perdido. Tiene una canción con los versos de recién: "La bondad es atemporal, el amor es muy fácil de dar".

Amar la vida y lo que uno hace con ella es más fácil si se lucha para darle la forma que se le quiere dar, con la gente, las cosas y los trabajos que se quieran, y en el lugar del mundo al que uno le pueda llamar hogar.


Eso es más o menos el concepto de no malgastar a la gente: si te dan una oportunidad, no la pierdas, boluda! Y si no salen las cosas como uno quiere... algo es algo, que no es lo mismo que nada, y no tiene por qué serlo todo.

AC*